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sábado, abril 11, 2015

La casa está en orden

La cosa funciona más o menos así...
Yo gano.

Ahí, estable, feliz.
Y alguien viene sonriendo y te hace pelota.

Entonces la tristeza y todo eso.
El malestar, la bronca.
La ameboidad absoluta.
O la meseta.
O como quieras.

Pero la tristeza y el enojo.
Y el ego y todo eso.

Yo no puedo
no intentar controlar
todo.

Así que y todo eso
se transforma.

Y bailo y enseño y ordeno la casa.
Y gano.
Yo gano.

domingo, julio 24, 2011

El hombre parásito

La gente se relaciona por necesidad.
No, no, pará. No puede ser.
Sí, ¿qué no?

Y, me quedé pensando. ¿Por qué la ente se enamora de mí? ¿Por qué hay gente que llega a amarme? ¿Por qué amo a alguien? ¿Por qué la gente ama?
¿Por qué cadenas?...

Dependemos de otros seres humanos...y queremos a los que nos dan lo que necesitamos...no es algo consciente. No se trata de usar al otro. Ni del egoísmo inherente al ser humano.
Es algo más...supongo que todo el mundo busca ser feliz...o al menos poder revolcarse tranquilamente en su inmundicia. Y buscamos a un otro que nos permita eso.
Para ello, ese otro tiene que tener lo que nos hace falta...lo que necesitamos.

El problema, es que lo que necesitamos no es lo mismo a lo largo del tiempo. Y ambos miembros de una relación tienen sus propias necesidades. 
Entonces, mantener una relación a lo largo del tiempo ¿se trata de tener la capacidad de adaptación suficiente para lograr satisfacer las necesidades de nuestra pareja a lo largo de los años?
Porque no, no alcanza con las ganas.