Momentos distintos
de los mismos monstruos.
Reconocerme en vos
y desear caminar a tu lado
o enfrente
o abajo
o volando.
Desear tus experimentos.
Ser, seas, mi salto para
animarme.
Que seas objeto de mis embrujos
y te permitas pertenecerme
para soltarme.
Que no nos quede nada en el tintero.
Querernos, detestarnos, abrazarnos,
desgarrarnos.
Acompañarnos.
"-No, no, la vida tiene que ser otra. Lo evidente es su crueldad. Unos se comen a los otros. Es lo evidente. Lo real. Los únicos que escapan a esta ley de ferocidad son los ciegos y los locos. Ellos no devoran a nadie. Se les puede matar, martirizar. No ven nada los pobrecitos. Oyen los ruidos de la vida como un encalabozado la tormenta que pasa."
martes, marzo 24, 2015
Paralelismos
A veces ella se abstrae
y parece que pudiera pasar
horas
mirando al
infinito.
La gente pregunta
qué le pasa.
No entienden que
ella
habita en varios mundos
paralelos;
a los que no puede desatender.
y parece que pudiera pasar
horas
mirando al
infinito.
La gente pregunta
qué le pasa.
No entienden que
ella
habita en varios mundos
paralelos;
a los que no puede desatender.
Síntesis
Hervir, colapsar,
morder;
morder.
Empaparla en sangre
y que despierte otra vez.
Ahora que somos una,
ahora que acepto manejar este poder.
Ahora que te abrazo
y beso.
Ahora que me has visto
florecer.
Dejar salir al demonio,
a la que es Diosa y súbdita
a la vez.
Princesa de vampiros y esbirros.
Preciosa hija de Lilith.
Soltarla y que
ocurra
lo que tenga que ocurrir.
morder;
morder.
Empaparla en sangre
y que despierte otra vez.
Ahora que somos una,
ahora que acepto manejar este poder.
Ahora que te abrazo
y beso.
Ahora que me has visto
florecer.
Dejar salir al demonio,
a la que es Diosa y súbdita
a la vez.
Princesa de vampiros y esbirros.
Preciosa hija de Lilith.
Soltarla y que
ocurra
lo que tenga que ocurrir.
miércoles, marzo 11, 2015
La otra princesa.
Princesa de vampiros
y demonios:
te grita uno de los
tuyos.
Te intuye;
te percibe.
No te entiende. ¿Cómo mantenés esa
mirada soberbia?
Sobradora.
Pero, ¿Por qué estás acá sino?
La que fue rechazada y quiso.
La que protegió brutalmente.
La bruja. Vampireza.
Ama y Señora.
Súbdita.
Parte constituyente. Abrazada.
Abrazadora. Fuego.
y demonios:
te grita uno de los
tuyos.
Te intuye;
te percibe.
No te entiende. ¿Cómo mantenés esa
mirada soberbia?
Sobradora.
Pero, ¿Por qué estás acá sino?
La que fue rechazada y quiso.
La que protegió brutalmente.
La bruja. Vampireza.
Ama y Señora.
Súbdita.
Parte constituyente. Abrazada.
Abrazadora. Fuego.
25
En este cuarto de siglo...
...sigo haciendo caras frente al espejo,
como cuando tenía 5.
A veces le tiro besos;
a veces inflo los cachetes;
a veces juego a ser un monstruito.
...sigo leyendo
"libros de chicos"
con la fascinación de los 6 años.
Y también "libros de grandes":
me gustan los que no me dejan dejarlos;
los de poesía;
los que son terribles y me producen gritos y llantos y alegría.
Sobre eso, también sigo llorando.
Lloro mirando películas; leyendo libros.
Lloro de bronca, de alegría y de tristeza.
A veces también lloro de enojo.
Lloro a falta de palabras,
como de recién nacida.
También lloro de emoción.
Soy literalmente una llorona.
...además, sigo jugando.
Solo que ahora también construyo juegos
y los comparto.
Juego y me río. Juego y me enojo. Juego y me caliento.
Juego juegos de chicos, de grandes, de pareja.
Soy pésima ganadora y también pésima perdedora.
Aplico al 100% lo de "lo importante es competir"...
...también sigo siendo bisexual, como a los 12.
Pero ahora no me pregunto
si es una etapa...
si le pasará a todas las chicas.
...sigo igual de cabrona que siempre.
Lamento decir que eso no ha cambiado.
Pero...estoy tratando, ok?
...sigo siendo feminista y anti racista, como a los 10.
Quizás ahora con un poco más de conciencia
(o quizás no),
con más argumentos.
También con más preconceptos
y aprendizajes sociales por deconstruir.
...sigo bailando.
Amé la danza, la odié.
Me indigné, la critiqué.
La abandoné y la abracé de nuevo.
Me apasioné, volví a amarla.
Y seguimos con esa lucha todos los días.
...sigo quedándome colgada mirando por la ventana
del colectivo...
como cuando a los 6, 7, 8, 11, 12...
íbamos en el micro de Don Antonio.
...También sigo esperando descubrir un día
que soy una bruja.
Ya descarté Hogwarts a los 11,
ya descarté que hubiera un mundo paralelo en mi armario a los 16.
Pero siempre aparecen opciones nuevas.
Y es que magia hay en todos lados, no?
...sigo enfermándome muy seguido,
como a los 15.
Sigo odiando a los médicos.
...sigo queriendo ser maestra, como a los 5.
Ahora es un poco más fácil,
con el título y todo eso.
Entonces lo que sigo queriendo es
ser maestra,
más allá de lo formal, como el título.
...sigo queriendo;
y sigo queriendo confiar.
Ahora recibo más mimos
que antes.
Sigo riéndome. Sigo enamorándome. Sigo llorando y gritando. Sigo bailando. Sigo desorientándome y desestabilizándome de a ratos. Sigo buscando ser feliz. Sigo necesitando que me quieran. Sigo queriendo ayudar a todo el mundo. Sigo dejando que me lastimen. Sigo siendo exigente y detallista. Sigo estresada. Sigo contenta. Sigo haciendo lo que me gusta. Sigo, sigo, sigo...
Así que sí,
feliz cumple para mí...
...sigo haciendo caras frente al espejo,
como cuando tenía 5.
A veces le tiro besos;
a veces inflo los cachetes;
a veces juego a ser un monstruito.
...sigo leyendo
"libros de chicos"
con la fascinación de los 6 años.
Y también "libros de grandes":
me gustan los que no me dejan dejarlos;
los de poesía;
los que son terribles y me producen gritos y llantos y alegría.
Sobre eso, también sigo llorando.
Lloro mirando películas; leyendo libros.
Lloro de bronca, de alegría y de tristeza.
A veces también lloro de enojo.
Lloro a falta de palabras,
como de recién nacida.
También lloro de emoción.
Soy literalmente una llorona.
...además, sigo jugando.
Solo que ahora también construyo juegos
y los comparto.
Juego y me río. Juego y me enojo. Juego y me caliento.
Juego juegos de chicos, de grandes, de pareja.
Soy pésima ganadora y también pésima perdedora.
Aplico al 100% lo de "lo importante es competir"...
...también sigo siendo bisexual, como a los 12.Pero ahora no me pregunto
si es una etapa...
si le pasará a todas las chicas.
...sigo igual de cabrona que siempre.
Lamento decir que eso no ha cambiado.
Pero...estoy tratando, ok?
...sigo siendo feminista y anti racista, como a los 10.
Quizás ahora con un poco más de conciencia
(o quizás no),
con más argumentos.
También con más preconceptos
y aprendizajes sociales por deconstruir.
...sigo bailando.
Amé la danza, la odié.
Me indigné, la critiqué.
La abandoné y la abracé de nuevo.
Me apasioné, volví a amarla.
Y seguimos con esa lucha todos los días.
...sigo quedándome colgada mirando por la ventana
del colectivo...
como cuando a los 6, 7, 8, 11, 12...
íbamos en el micro de Don Antonio.
...También sigo esperando descubrir un día
que soy una bruja.
Ya descarté Hogwarts a los 11,
ya descarté que hubiera un mundo paralelo en mi armario a los 16.
Pero siempre aparecen opciones nuevas.
Y es que magia hay en todos lados, no?
...sigo enfermándome muy seguido,
como a los 15.
Sigo odiando a los médicos.
...sigo queriendo ser maestra, como a los 5.
Ahora es un poco más fácil,
con el título y todo eso.
Entonces lo que sigo queriendo es
ser maestra,
más allá de lo formal, como el título.
...sigo queriendo;
y sigo queriendo confiar.
Ahora recibo más mimos
que antes.
Sigo riéndome. Sigo enamorándome. Sigo llorando y gritando. Sigo bailando. Sigo desorientándome y desestabilizándome de a ratos. Sigo buscando ser feliz. Sigo necesitando que me quieran. Sigo queriendo ayudar a todo el mundo. Sigo dejando que me lastimen. Sigo siendo exigente y detallista. Sigo estresada. Sigo contenta. Sigo haciendo lo que me gusta. Sigo, sigo, sigo...
Así que sí,
feliz cumple para mí...
domingo, diciembre 29, 2013
Era verdad
Hace nada más que 9 años se iba del IABA Anabella, mi primera profesora de danza. Y nosotras, con nuestros 13, 14 años, la llorábamos y sentíamos que íbamos a perder a una persona importantísima en nuestras vidas.
Decidimos armarle un cuaderno con fotos y cartas de todos los años juntas. En esta bendita mudanza encontré los borradores de las cartas que escribí yo.
Decían, casi en cada párrafo, lo agradecida que estaba porque ella me había enseñado a disfrutar y expresar mi pasión por la danza.
Pasó mucha agua debajo del puente. Muchos de ustedes conocen la historia después de ese cuaderno. Y aunque ahora las cartas terminen en la basura (con una sonrisa); y aunque me costó mucho tenerlo presente, puedo decir que al final era verdad lo que escribía: no me olvidé de lo que, hace 9 años me enseñó Anabella.
Decidimos armarle un cuaderno con fotos y cartas de todos los años juntas. En esta bendita mudanza encontré los borradores de las cartas que escribí yo.
Decían, casi en cada párrafo, lo agradecida que estaba porque ella me había enseñado a disfrutar y expresar mi pasión por la danza.
Pasó mucha agua debajo del puente. Muchos de ustedes conocen la historia después de ese cuaderno. Y aunque ahora las cartas terminen en la basura (con una sonrisa); y aunque me costó mucho tenerlo presente, puedo decir que al final era verdad lo que escribía: no me olvidé de lo que, hace 9 años me enseñó Anabella.
lunes, abril 22, 2013
A veces
A veces, me dan ganas de dibujar porque...
A veces, necesito un poco de color en mi vida, porque...
A veces, necesito acordarme de que yo soy color.
A veces, me dan ganas de escribir porque...
A veces, necesito rodearme de palabras porque...
A veces, necesito rodearme de palabras porque...
A veces, necesito acordarme de que las palabras me pertenecen, para regalarlas.
A veces, me dan ganas de bailar porque...
A veces, necesito sentir el viento en mi cuerpo porque...
A veces, necesito acordarme de que yo soy movimiento.
A veces, me dan ganas de hacer porque...
A veces, necesito de los otros porque...
A veces, me acuerdo de que todos somos constructores.
A veces, me acuerdo de que todos somos constructores.
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