martes, agosto 16, 2011

lunes, agosto 15, 2011

Las Máximas de Fernanda

Máxima IV:

Mientras hayas colectiveros que te abran la puerta a mitad de cuadra, habrá gente buena en el mundo.

Explicación de la Máxima IV:


Podría haber usado cualquier ejemplo sí, pero elegí a los colectiveros que paran a mitad de cuadra porque hacerlo implica notar que el otro existe, que tiene una inquietud y querer ayudarlo.
Si vos ves que un flaco viene corriendo desesperado porque ve que -no llega a la parada- y se le nota en la cara que se le está haciendo tarde y, aunque no deberías y nadie te obliga, parás...es porque en realidad te importa el otro. Un otro que es desconocido, que probablemente nunca te devuelva el favor.
Y eso, es bondad.

A los que paran a mitad de cuadra, yo, ¡los re banco!

Las Máximas de Fernanda

Maxíma III

Siempre que salió el sol, volvió a llover

Explicación de la máxima III

La gente dice que siempre que ocurre algo malo, necesariamente empezarán a darse acontecimientos positivos...eventualmente.
I`m siiiinging in the rain!
Es decir "no hay mal que dure cien años ni hombre que lo resista".
Bueno, yo les vengo a contar una novedad. Después de lo bueno, viene algo malo. Después de un montón de días soleados, seguro llueve. Y sino, hay sequía y es igual de malo.
Y después vuelve a salir el sol; y  llueve; y aparece el arcoiris; y en las noticias sale cómo durante la lluvia, el viento derribó un árbol que aplastó a un niñito.
Etc etc. La vida es un equilibrio.
Así que déjense de joder y en vez de consolarse pensando que ya vendrán épocas mejores, DISFRUTEN LAS REALMENTE BUENAS. APRENDAN DE LAS MALAS. Y VIVAN SABIENDO QUE LA ESTABILIDAD UNIVERSAL NO EXISTE Y QUE ESO ES HERMOSO...porque nos permite avanzar.
A que se acabe la entropía, es a lo que hay que tenerle miedo. Digámosle SÍ a la lluvia...¡que mojarse es tan lindo!

Las Máximas de Fernanda

Máxíma II

Al corazón de un hombre, se llega por el oído.

Explicación de la máxima II:

La la la lalala
Nada de comiditas, señoras. Basta de preocuparnos por aprender el arte del sexo. NO, la verdad está en la música.
Si usted quiere que su hombre se enamore perdidamente de...em, usted...estudie detenidamente sus gustos musicales, aprenda las letras de sus canciones favoritas (las de él), conozca la biografía de los cantantes que él considera genios de la historia de la música...y sobre todo, aprenda a actuar y a demostrar interés cuando él se copa a hablar sobre el tema.
No sé qué parte del cerebro es la que actúa en este sistema...pero créanme que es así. Y si no me creen, prueben y después me cuentan.

Que al fin y al cabo, no todas tienen la capacidad de conquistarlos sin recurrir a esta treta que les describo... ;)

¿La gente habla como pelotuda a propósito?

No, no, en serio. ¿No se dan cuenta que escribir y hablar mal coarta la comunicación? ¿No entienden que el lenguaje es la principal herramienta que tiene el hombre para poder -pensar-?
Maldito gran hermano, ¡maldito!

Y si no lo entienden, lean, ¡IGNORANTES!

Grandes verdades sobre mí

Quizás sea un poco resentida con la vida en general.


Pero confío en que, con el tiempo, eso desaparecerá..pues cada vez me parece más boludo mantener la ideología que me vuelve así.

Algo para saber sobre mí: las etiquetas me molestan

No...para vos ni siquiera
encuentro etiqueta.
Etiquetas, rótulos y todas sus acepciones.
Son detestables. Tanto como la actitud de etiquetar.
Las etiquetas, de nuevo, son culturales. Y quien rotula a otra persona con cualquiera de ellas, se está privando de conocer todos aquellos aspectos que no entran en su bendita etiqueta y que de seguro existen.
El que rotula está discriminando, incluso aunque la intención sea positiva...porque está limitando el reconocimiento de las potencialidades del otro.
Y si uno rotula y otro rotula, nos matamos a tiros entre grupitos.
Por eso, no me gustan las etiquetas.

martes, agosto 09, 2011

Por qué me/nos gustan los freaks

*La normalidad es estadística.
Perfectamente desencajada
*Para ser normal es necesario pertenecer a la mayoría.
*Para pertenecer a la mayoría, es necesario cumplir con ciertos parámetros preestablecidos.
*Si no cumplimos con esos parámetros, automáticamente nos convertimos en anormales.
*Si el no cumplimiento es voluntario, nos convertimos en unos freaks.
*Si somos unos freaks, es altamente probable que estemos en serio desacuerdo con alguno de los parámetros sociales nombrados.
*Cualquier persona normal, que cumple con los mismos, nos resultará poco interesante.
*Nos gustarán los freaks.

Chin, pum!

lunes, agosto 08, 2011

Grandes verdades sobre mí

Después de una profunda y muy seria introspección descubrí que:


Para haber pasado la mitad de mi vida encerrada en un instituto de danza, no salí tan mal.

jueves, agosto 04, 2011

La paradoja de la personalidad

¡Hola! ¡Soy una neurona!
 ¡Miren mis dendritas!
Si han tenido la oportunidad de hablar conmigo sobre personalidad, sabrán que creo firmemente que todo es mitad y mitad. Ni nacés ni te hacés: nacés con predisposición a algo, que se desarrolla o no, dependiendo de tu historia personal.
¿Saben que el ser humano, en su cerebro tiene varias capas neuronales, que se desempeñan en diferentes funciones? Una de las capas más profundas está relacionada a los comportamientos instintivos. Es también, una de las más primitivas que posee el ser humano. Pues bien, Damasio, en su libro "El error de Descartes" afirma (lo que yo ya suponía) que hay ciertas conexiones neuronales determinadas genéticamente, relacionadas a los instintos más primitivos que poseemos. 
¡Encontré una amiga!
¡Yupi!
Una de las implicancias de estas conexiones predeterminadas es que nos enfoquemos en aspectos particulares de la realidad. Es decir, frente a la misma situación (por ejemplo, entrar en una habitación desconocida), diferentes personas fijarán su atención en distintos puntos (por ejemplo, uno puede enfocarse en la iluminación y el otro quedarse horas admirando un retrato de la pared). 
Eso por un lado.
Por el otro, como bien han descrito y estudiado Piaget y Vigotsky, el conocimiento se construye en relación con el mundo y con los otros. A su vez, estos conocimientos actúan como marco de referencia para asimilar nuevos saberes. 
En tercer lugar, tenemos claro que desde chicos vamos a estar rodeados de personas que generarán situaciones pensadas específicamente para que aprendamos. A su vez, sabemos que no somos hojas en blanco, ni siquiera cuando "no sabemos nada", puesto que tenemos una cierta predisposición genética a enfocar nuestra atención en ciertos aspectos de lo que nos quieren enseñar.
Aia...me estoy empezando a asustar...
Estos aspectos son los que después quedarán grabados más fuertemente en nuestra memoria, ya que en nuestras cabecitas se habrán formado nuevas conexiones neuronales que los incluyen. Y que a su vez, servirán como marco asimilador de la siguiente situación que se nos presente. Es decir, el aprendizaje es absolutamente subjetivo e incontrolable: ni siquiera aprendemos lo que queremos, aprendemos lo que podemos de lo que queremos o de lo que nos imponen que debemos aprender.
Entonces, se va formando un hermoso árbol de conocimientos subjetivos lleno de ramificaciones. He ahí la personalidad. 
¡Soy el Rey del mundo!
Hasta acá todo es hermoso, concreto, simple y perfecto.
Pero, vivimos en una sociedad. Que es -una-, que tiene -una- cultura *particular* que es dominante. Y la educación no es ni más ni menos que (por definición) la preparación del individuo para formarse como ciudadano de una determinada sociedad. E incluso si se intentara no educar al otro, al *vivir* en dicha sociedad, estaría constantemente en situaciones empapadas por la cultura imperante.
Y hete aquí que la cultura es necesariamente algo excluyente, pues sino sería contradictoria o demasiado vaga como para definir una sociedad. Entonces, podemos saber que no cualquier personalidad será bienvenida.
("De espirales y laberintos")
Frente a esto, todo lo explicado se va al carajo y nos tenemos que meter en psicología. Nosotros decíamos que cada uno tiene una predisposición genética base que le permite asimilar de una manera particular e individual las situaciones a las que se enfrenta, construyendo conocimientos que a su vez serán el marco asimilador de las nuevas situaciones...y así ad infinitum. Ahora bien, en algún punto de esa construcción, ese individuo va a aprender que hay determinadas *cosas* bienvistas y otras mal vistas. Si tiene suerte y es extraterrestre, su forma de asimilar las situaciones le permitrá aprender de una manera totalmente acorde a la cultura imperante.
Sino será una persona normal y tendrá dos caminos: a) no entender esto y convertirse en un inadaptado; o b) entenderlo de forma consciente o inconsciente y reprimir (generalmente de forma inconsciente) los aspectos que no concuerdan con esta cosita maravillosa llamada cultura.
Si el individuo en cuestión no tiene ningún trastorno de personalidad, es probable que entre en el grupo b), en cuyo caso tenemos varias posibilidades:
b.1) Que los aspectos reprimidos sean mínimos y no demasiado relevantes, en cuyo caso el individuo será relativamente feliz.
Hola, soy Normal.
b.2) Que los aspectos reprimidos sean muchos O muy importantes y el individuo en cuestión no pueda/quiera dejar de reprimirlos por miedo/presión social/falta de iniciativa/etc; en cuyo caso será bastante infeliz.
b.3) Que los aspectos reprimidos sean muchos O muy importantes y el individuo quiera y pueda dejar de reprimirlos, en cuyo caso se transformará automáticamente en un inadaptado.
b.4) Que los aspectos reprimidos sean muchos Y muy importantes y el individuo en cuestión no pueda/quiera dejar de reprimirlos por miedo/presión social/falta de iniciativa/etc; en cuyo caso probablemente se vuelva loco y se transforme en un inadaptado.
No flaquita, te confundiste.
b.5) Que los aspectos reprimidos sean muchos Y muy importantes y el individuo quiera y pueda dejar de reprimirlos, en cuyo caso será tildado de loco y se transformará automáticamente en un inadaptado. (Hola, qué tal? =)).
A su vez puede ocurrir que uno no tenga conciencia de los aspectos reprimidos o la tenga en parte. O que sólo quiera evitar reprimirlos parcialmente.  por supuesto todo esto es muy complejo y tiene infinitas aristas, imposibles de nombrar sin que ustedes, mis queridos lectores, se aburran y me manden al carajo por incapacidad para la síntesis.
¡Oh mi Dios! ¡El mundo está de cabeza!
No nena, vos estás al revez.
Pero nombremos rápidamente una y recordemos que en una sociedad no solamente hay una gran cultura imperante y como quedó bien claro, impuesta, sino que hay microculturas características de diferentes grupos de pertenencia...cada una con sus propias imposiciones...que incluso pueden chocar con las de la cultura dominante. Y sepamos entender que nuestro pobre individuo que era tan feliz cuando lo dejamos solo con sus neuronas, se verá obligado o querrá pertenecer a muchos de esos grupos a lo largo de su vida, en donde rigen las mismas posibilidades antes enunciadas. Es decir, que deberá adaptarse a muchísimas culturas a lo largo de su infeliz existencia.
¿Será inevitable ser careta?
Y lo que es peor, no podrá escapar de asimilar los nuevos acontecimientos de manera acorde a sus humildes conexiones neuronales, producto de su predisposición genética y de su historia personal.
Entonces, llegamos a la conclusión de que la personalidad -existe-, pero en realidad, es el resultado de un montón de represiones consecutivas. Entonces, lo que somos, ¿es realmente lo que deberíamos ser? ¿Podemos de verdad decir que tenemos una personalidad si está absolutamente condicionada por la sociedad en la que vivimos? Surge la respuesta obvia: "Hay una parte de nosotros, vos misma nos nombraste, que nos damos cuenta de las cosas que reprimimos y las queremos cambiar".
Y yo me río en sus caras y respondo...Osea que, su personalidad les dicta que dejen de reprimir cosas...¿y eso acaso no es producto también de todo lo que acabo de describir?


Entonces es cuando creo saber que
sólo soy el ser que soy cuando soy el ser que no soy
y siendo que nunca seré el ser que no quiero ser,
sería imposible hacer mi ser que no es.
Oseeeaa, el que tendría que ser si sólo fuera quien soy,
u olvidara al ser que soy o creo ser...
¡Oh! ¡Oh no! ¡Es demasiado para mí!
¡Me liquidaré! ¡Me liquidaré!*



*Fragmento de la canción "El payaso existencial", de La Manzana Cromática Protoplasmática.

Además de loca, soy bruja

"Querido, si te dijera lo que pienso,
perdería la gracia"

(Así que nunca vas a escuchar de mi boca la explicación del título)

Grandes verdades II

Dijo una señorita muy sabia, de 5 años:

"No hay que llorar por las cosas que tienen solución."

...Tik tak...




Sólo nos queda esperar a que, con el tiempo, lo olvide y vuelva a recordarlo...entonces podremos decir que ha madurado.

martes, agosto 02, 2011

Las Máximas de Fernanda

Inauguramos la sección de Las Máximas de Fernanda. Cada nueva entrega contará con un postulado y la explicación del mismo.

Máxima I

"Aquel que aprenda a ser asqueroso, la pasará mucho mejor en la vida"

Explicación de la Máxima I

La explicación es, en verdad, bastante sencilla. El asco es un sentimiento fuertemente cultural y claramente relacionado a lo que es socialmente tolerado y aceptado.
"Una imagen vale más que mil palabras"
(¡Y ni te digo si la imagen tiene palabras!)
Así, compartir un chicle nos da asco por poco sano. Escuchar a un nene de dos años tirarse un pedo nos da asco por vergüenza ajena. Que alguien nos babosee nos da asco por desprolijo. Ver a dos homosexuales besándose nos da asco por no-natural. Ver a dos heterosexuales besándose nos da asco por obseno. Tocarle el culo a nuestra pareja, que nos lo pide, nos da asco por sucio. La gente de la calle nos da asco por malolientes. Llenarnos de crema y chupetearnos entre nosotros nos da asco por pegajoso. Etc etc etc.
¿Pero por qué tildamos de todo eso a todas esas cosas? ¿Alguna vez alguien se preguntó qué sucedería si, conscientes de nuestros ascos, analizáramos por qué los tenemos e intetáramos superarlos?
Básicamente, dejaríamos de necesitar ser tolerantes. Porque la tolerancia surge de creer que el otro es asqueroso. Que lo que hacemos es asqueroso. Que lo que queremos hacer es asqueroso. Que nosotros somos asquerosos.
Viviríamos más relajados; nos relacionaríamos mejor; tendríamos sexo hasta caer rendidos, de formas inusitadas; seríamos bastante más felices.
Así es que "Aquel que aprenda a ser asqueroso, la pasará mucho mejor en la vida"

Grandes verdades sobre mí



Soy extremadamente competitiva.
No se nota simplemente porque no muy a menudo me cruzo con gente a quien considere una competencia.